domingo, 6 de diciembre de 2009

Glee: Don't stop believing

La eterna división entre los que son populares y los que siempre estarán relegados en su lucha por pertenecer y destacarse. En este estereotipo se basa Glee, la nueva de Fox.
Sin embargo, a diferencia de historias como las de Grease o High School Musical, los cantantes son los losers del colegio y no las estrellas que todos admiran.
En el fondo, la serie es más bien una sátira de las películas y las series musicales con personajes llevados al máximo del estereotipo: la esposa manipuladora, la presidenta del club del celibato que es todo menos célibe, el gay, la que se cree que tiene el mayor talento.
¿Lo mejor de la serie? La música: Rehab, Leaving on a Jet Plane, Somebody to Love, Mercy.
Un propuesta entretenida para ver en la tele, sobre todo para los que le gustan los musicales. De lo contrario, ¡abstenerse!


1 comentario:

Nico Ferrari dijo...

buenisima serie, nada como Sue Silvester...